Cauca, 27 abril de 2026. En las altas tierras de la vereda La Chiliglo, donde el frío recorre la montaña y la vida campesina resiste con dignidad, se tejió una jornada que une conocimiento, institucionalidad y comunidad. El Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) llevaron a cabo un encuentro integral para fortalecer la sanidad animal, la resiliencia productiva y la soberanía económica de las familias de Puracé.
La actividad se desarrolló en el predio Campo Alegre y Glamping Silvia, en la vereda Usenda del municipio de Silvia, con la participación de 14 productores campesinos, dos funcionarios del ICA y dos representantes de la FAO. Este espacio permitió el intercambio directo de saberes técnicos y experiencias locales, en un ejercicio que reconoce el valor del territorio y la organización comunitaria.
Durante la jornada, el ICA reafirmó su papel como autoridad sanitaria y aliado del desarrollo rural, acercando herramientas clave para la protección del patrimonio agropecuario nacional. Los productores conocieron la importancia del Registro Sanitario de Predio Pecuario como puerta de entrada a la formalización, así como el uso de las Guías Sanitarias de Movilización Interna para asegurar la trazabilidad de los animales y proteger el estatus sanitario regional.
El encuentro también fortaleció la vigilancia epidemiológica desde la comunidad, mediante la socialización de rutas de detección temprana y notificación de enfermedades de control oficial. A esto se sumó la promoción de las Buenas Prácticas Ganaderas, entendidas como un compromiso con la calidad, la inocuidad y el acceso a mercados formales.

Por su parte, la FAO aportó un componente clave para la sostenibilidad de los sistemas productivos, a través de talleres prácticos sobre el uso de biopreparados. Estas alternativas orgánicas ofrecen soluciones para el control biológico y fúngico en policultivos, reducen costos de producción y fortalecen la resiliencia de los cultivos frente a condiciones adversas.
La jornada incluyó además un componente organizativo fundamental: la creación de un fondo rotatorio comunitario. Este mecanismo permitirá a los habitantes de La Chiliglo gestionar recursos propios para financiar insumos y proyectos productivos, consolidando un modelo de autonomía y sostenibilidad a largo plazo.
“Cuando la institucionalidad llega al territorio con herramientas claras y escucha activa, se construyen caminos reales hacia la transformación productiva”, destacó Carlos Felipe Castillo, líder de la estrategia de extensión zoosanitaria del ICA y responsable de la jornada.
Con este tipo de acciones, el ICA ratifica su compromiso con el fortalecimiento del campo colombiano, llevando conocimiento, legalidad y acompañamiento técnico a las comunidades que sostienen la producción agropecuaria del país. En cada predio formalizado, en cada práctica sanitaria adoptada y en cada alianza construida, se protege la vida, la economía rural y el futuro del agro colombiano.