Un nuevo informe examina cómo las políticas y las leyes están ofreciendo más apoyo a los sistemas de semillas gestionados por los agricultores en Colombia. El análisis revela un cambio gradual hacia un panorama más favorable, pero también identifica las principales lagunas y desafíos que deben abordarse.
En Colombia, como en muchas partes del mundo, una parte importante de las semillas de los agricultores son reservadas de sus propias cosechas o se obtienen a través de canales de distribución informales. Estos sistemas de semillas gestionados por los agricultores (FMSS, sus siglas en inglés) desempeñan un papel crucial a la hora de garantizar la seguridad alimentaria y conservar la agrobiodiversidad. Sin embargo, estos sistemas se enfrentan a retos derivados de las fuerzas del mercado, a políticas agrícolas desfavorables y al creciente impacto del cambio climático.
Para hacer frente a estos desafíos y aumentar la sostenibilidad de la agricultura, es urgente desarrollar sistemas de semillas resistentes que apoyen a los agricultores y protejan la agrobiodiversidad. Estos sistemas deben garantizar el acceso a una gama diversa de semillas de calidad, promover una producción y distribución de semillas eficiente y justa, y reconocer y respetar el papel de los agricultores como custodios de las semillas. Esto plantea una pregunta: ¿El marco político y jurídico actual de Colombia ofrece el apoyo necesario para que prosperen los sistemas de semillas resilientes?
Como parte de la Iniciativa de CGIAR sobre Soluciones Positivas para la Naturaleza, investigadores de la Alianza examinaron la evolución de las políticas y el marco legal de Colombia relacionado con los sistemas de semillas. El estudio, publicado en español como "Políticas, leyes y reglamentos en apoyo de los sistemas de semillas gestionados por los agricultores: el caso de Colombia", evalúa en qué medida las políticas y leyes nacionales apoyan los sistemas de semillas resilientes gestionados por los agricultores, utilizando ocho dimensiones de análisis:
¿Las políticas colombianas sobre semillas apoyan los sistemas de semillas gestionados por los agricultores
Ocho dimensiones evaluadas
Los resultados del estudio indican que las políticas de semillas de Colombia han evolucionado a lo largo del tiempo, con un cambio gradual hacia una postura más favorable a los FMSS. La iniciativa más reciente (el Proyecto de Resolución del ICA sobre semillas nativas y criollas) se considera el avance más positivo, con siete de las ocho dimensiones evaluadas favorablemente. Por otro lado, la Ley 2285 de 2023 ―por la cual se aprueba el Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura (ITPGRFA)―, y el Acuerdo de Paz entre el Gobierno y la guerrilla de las FARC-EP en 2016, cumplen con seis de las dimensiones. Existe una diferencia notoria a partir de 2015 en la evolución de las políticas positivas de semillas en Colombia, según las dimensiones evaluadas.
"El análisis de las políticas, leyes y reglamentos relacionados con los sistemas de semillas gestionados por agricultores en Colombia muestra que ha habido una evolución gradual hacia un entorno más favorable para estos sistemas. Sin embargo, todavía existen importantes lagunas y retos que deben abordarse. La iniciativa más reciente, el Proyecto de Resolución del ICA sobre semillas nativas y criollas, representa un avance significativo, pero es importante garantizar que las perspectivas y preocupaciones de las comunidades semilleras se tengan plenamente en cuenta en la finalización y aplicación de esta normativa", expresó Ronnie Vernooy, científico principal de Recursos Genéticos y Políticas de Semillas, y coautor del estudio.
A pesar de estos avances positivos, siguen existiendo algunos retos. Uno de ellos es la falta de sistemas alternativos de registro de semillas autóctonas y criollas. Esta carencia dificulta el reconocimiento y la protección de las variedades únicas desarrolladas y mantenidas por los agricultores durante generaciones. El estudio subraya la necesidad de continuar los esfuerzos para fortalecer las políticas de semillas de Colombia en apoyo de unos FMSS resilientes. Las recomendaciones clave incluyen:
Reconocer y apoyar formalmente los FMSS: Apoyar explícitamente los FMSS en las políticas y estrategias nacionales.
Reforzar los marcos jurídicos: Reforzar los marcos jurídicos para proteger los derechos de los agricultores sobre sus semillas y sus conocimientos.
Promover la diversidad de semillas: Fomentar la conservación y el uso de diversas variedades de semillas, incluidas las autóctonas y las criollas.
Apoyar las redes de intercambio de semillas: Facilitar y apoyar las redes de intercambio de semillas y de intercambio de conocimientos entre los agricultores.
Invertir en investigación y desarrollo: Invertir en investigación y desarrollo para mejorar la calidad y la productividad de las semillas en los FMSS.
En general, Colombia ha logrado avances significativos en el desarrollo de políticas de apoyo para sistemas de semillas resilientes. Sin embargo, se necesitan esfuerzos continuos para abordar los desafíos pendientes y garantizar que los FMSS sean adecuadamente reconocidos, protegidos y apoyados. Mediante el fomento de sistemas de semillas resilientes, Colombia puede proteger su agrobiodiversidad, mejorar la seguridad alimentaria y empoderar a los agricultores como actores clave en la agricultura sostenible.
Lea el informe (disponible sólo en español): Políticas, leyes y reglamentos en apoyo de los sistemas de semillas gestionados por los agricultores: El caso de Colombia.