¿Cuál es el papel de la información secuencial digital en la investigación agrícola y en la distribución de beneficios?

2024-11-20

A medida que la comunidad agrícola y científica recurre cada vez más a la DSI para liberar el potencial de la conservación de la agrobiodiversidad y la mejora de los cultivos y el ganado, la necesidad de marcos actualizados para compartir los beneficios del uso de esta información se ha convertido en una cuestión acuciante. La sesión ofreció una exploración en profundidad de las implicaciones técnicas, éticas y políticas del uso de la DSI en la investigación y en el desarrollo agrícolas.


La primera parte del evento se centró en los avances tecnológicos en la generación, uso e intercambio de la DSI y su profundo impacto en la I+D agrícola. Peter Wenzl, de la Alianza, y Sarah Hearne, del CIMMYT, mostraron cómo la DSI está revolucionando nuestro conocimiento sobre la diversidad fitogenética, los vínculos entre rasgos y genes, y la velocidad y precisión de los programas de mejora de cultivos. Wenzl destacó que el uso de la DSI para predecir fenotipos permite la rápida identificación de accesiones de bancos de genes con rasgos deseables a partir de una extraordinaria diversidad de recursos genéticos.


Los científicos están desarrollando enfoques dinámicos basados en datos que aprovechan el valor informativo de la DSI. El potencial para cartografiar una amplia gama de posibilidades genéticas no sólo acelera la investigación, sino que también amplía los recursos genéticos que pueden aprovecharse para la mejora de los cultivos.


Los avances en la investigación de la conservación y el fitomejoramiento se ven respaldados por la disponibilidad de la DSI, almacenada en una compleja red de bases de datos primarias para datos de secuencias y bases de datos especializadas con interfaces avanzadas para datos derivados.


Desde la última COP celebrada en Montreal, la cuestión de las bases de datos que proporcionan acceso público a la DSI se ha convertido en un punto central de las negociaciones en curso.


Durante su presentación, Mathieu Rouard destacó la importancia de este ecosistema de bases de datos DSI, describiéndolo como esencial para el progreso científico y la innovación. Señaló que:


"Tenemos que reforzarlo, mejorar su gobernanza de datos y garantizar la interoperabilidad del sistema."


Todos los ponentes subrayaron que estos avances científicos exigen que la comunidad internacional se replantee los enfoques actuales de la distribución de beneficios tanto en el marco del CDB/Protocolo de Nagoya como del TRFAA. Tradicionalmente, la distribución de beneficios en el marco del TRFAA y del CDB/Protocolo de Nagoya se ha centrado en el intercambio y la utilización de material genético físico. Sin embargo, la DSI ha cambiado el panorama, permitiendo a los científicos acceder y analizar la información genómica de una extraordinaria gama de recursos genéticos como parte de la investigación previa al descubrimiento. En la mayoría de los casos, los recursos genéticos de los que se derivó la DSI no acabarán en productos finales, pero el acceso a esa DSI y su uso son, no obstante, de vital importancia en la fase previa de la cadena de desarrollo del producto. Esta nueva realidad requiere mecanismos de beneficios que tengan en cuenta el uso tanto del material genético tangible como de la DSI intangible en la mejora de los cultivos.


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Ponentes de la Alianza en la sesión. Foto: JL Urrea/CIAT.


"La naturaleza de la investigación agrícola moderna, impulsada por los datos, exige un cambio de la distribución bilateral de beneficios a la multilateral para reconocer equitativamente las contribuciones de los recursos genéticos y la DSI en la investigación previa", declaró Michael Halewood.


Uno de los temas más polémicos debatidos en el evento fue el análisis de los posibles "desencadenantes" de los pagos en un sistema de reparto de prestaciones, determinando cuándo y cómo deben realizarse las contribuciones financieras al fondo de reparto de prestaciones. Se debatieron varios modelos, con opciones que iban desde contribuciones basadas en el PIB a pagos basados en el valor económico de los sectores que utilizan DSI directa o indirectamente, pasando por pagos basados en el valor comercial de productos concretos desarrollados mediante el uso de DSI.


El panel debatió los pros y los contras relativos de dos opciones de reparto de beneficios que implican desvincular el reparto de beneficios del uso de DSI en productos concretos. En una de las opciones "desvinculadas", se exigirían pagos a las empresas activas en el sector identificado por la COP como usuario de DSI. En la segunda opción, se exigirían pagos a las empresas en función de sus ventas de clases de productos y servicios identificados por la CP. En última instancia, parece que una combinación de ambas (es decir, sectores cuidadosamente definidos con una lista ilustrativa de productos y servicios relacionados) podría proporcionar la mejor manera de identificar, y comunicar, la base de los pagos esperados de los usuarios.


Más allá del reparto de beneficios monetarios, el acto subrayó la importancia de los beneficios no monetarios en los marcos de reparto de beneficios. Los panelistas Selim Louafi, del CIRAD, y Álvaro Toledo, de la Secretaría del Tratado Fitosanitario, expresaron su preocupación por el hecho de que las contribuciones no monetarias, como el desarrollo de capacidades y el intercambio de conocimientos, puedan quedar eclipsadas por el énfasis en la compensación económica. Los beneficios no monetarios son fundamentales, sobre todo para los países y regiones que no disponen de los recursos necesarios para participar plenamente en el panorama mundial de la DSI, pero que pueden aportar conocimientos y experiencia. Los panelistas también debatieron sobre las oportunidades de vincular la presentación de informes sobre la distribución de beneficios en el marco del CDB y el TRFAA.


Los asistentes pidieron un sistema más integrado y colaborativo que reduzca las cargas administrativas, al tiempo que garantice un acceso justo al material genético y a la DSI.


Este equilibrio es esencial para apoyar la investigación y la innovación en curso y, al mismo tiempo, evitar los obstáculos que impiden compartir recursos genéticos valiosos.


Un tema central del debate fue la necesidad de mecanismos eficaces de intercambio de datos. Aunque la creación de una única base de datos mundial sobre DSI (como se sugiere actualmente como opción en el proyecto de decisión) podría parecer una solución ideal, los panelistas coincidieron en que tal planteamiento es poco práctico. Consideraron enfoques alternativos para aumentar el conocimiento y la transparencia sobre qué tipo de datos existen, dónde se almacenan y cómo se utilizan. Consideraron la posibilidad de crear una plataforma o un tablero de control para proporcionar dicha información, que podría actualizarse periódicamente y utilizarse como mecanismo para promover las mejores prácticas que garanticen la interoperabilidad de los datos, el uso de marcas de agua y metadatos, incluida la información sobre los países de origen o las fuentes de los materiales, incluido el sistema multilateral de acceso y distribución de beneficios del TRFAA. También consideraron la posibilidad de apoyar infraestructuras y capacidades de bases de datos en África y América Latina como complementos del ecosistema existente de bases de datos que se ocupan de la DSI. Dichos centros regionales en África y América Latina podrían proporcionar a estas regiones mejores oportunidades para participar en los sistemas internacionales de gestión y distribución de DSI y ampliar la capacidad para generar y utilizar la DSI en la conservación y el uso sostenible de la diversidad biológica.


Hubo un claro consenso entre los panelistas y ponentes: los futuros marcos de distribución de beneficios deben ser lo suficientemente flexibles como para adaptarse al rápido ritmo de los avances tecnológicos, garantizando al mismo tiempo que la comunidad agrícola mundial pueda compartir equitativamente las recompensas.


Los sistemas multilaterales ofrecen el mejor camino a seguir, ya que proporcionan la flexibilidad necesaria para adaptarse a las nuevas tecnologías y a las innovaciones en investigación agrícola, al tiempo que apoyan la conservación de la biodiversidad. Al ir más allá de un enfoque puramente bilateral, estos sistemas pueden garantizar que los beneficios de la DSI se compartan de forma equitativa y sostenible.


El evento ofreció una exploración exhaustiva del papel evolutivo de la DSI en la investigación y en la conservación agrícolas. A medida que la DSI se convierte en piedra angular de los esfuerzos por mejorar los cultivos y la biodiversidad, es imperativo que los mecanismos de distribución de beneficios evolucionen para reflejar las nuevas realidades de la investigación basada en datos. De cara al futuro, el desarrollo de marcos multilaterales que equilibren la innovación con la equidad será clave para garantizar que la comunidad agrícola mundial prospere en una era de avances tecnológicos sin precedentes.


Fuente: ​AlianceBioversityCIAT​​​​